Pues, vivir hoy en día es paradójico. Mientras más entiendo lo que es mi construcción de la realidad, me siento más libre. Libre de un sistema de valores morales construidos al ritmo de nuestras culturas cuya existencia es inevitable porque todos tenemos que compartir nuestras realidades a un cierto nivel. Durante el curso de nuestra vida somos bombardeados con miles de mensajes, desde nuestra familia hasta nuestro país, ya que comienza desde el primer día que nacemos a construir lo que es la realidad. Todos tenemos expectativas, tenemos prejudicios, e ideas que no son propias. Los humanos se apropian de las realidades que uno experimenta en el curso de su vida mezclando y creando una nueva tela de realidad para cada uno de nosotros.
De la realidad alguna gente se oculta, algunos se enojan, algunos se benefician, y la mayoría están perdidos. Perdidos en el sentido que la gente va viviendo sin saber lo que están haciendo. La mayoría de la gente hoy en día vive una vida pasiva porque cree que ya todo está descubierto y que ya tenemos las respuestas para la gestión de nuestra sociedad. Es fácil seguir el curso que otros crean. Nuestro concepto de sociedad es construido por un pasado que es imposible describirlo correctamente, y que además está continuamente influyendo en nuestra manera de construir la realidad.
Es hecho de un cambio radical de la realidad, de los estados unidos a Nicaragua, me ha ayudado a distinguir que nuestras realidades, aunque diferentes, siempre comparten un elemento humano que está en cada uno de nosotros. Pero también es imposible ignorar la increíble desigualdad que existe entre los países y además en los mismos países. Y pienso que nunca voy a entender exactamente cómo funciona una sociedad, pero pienso que todos podemos entender que los derechos básicos de la vida son requisitos para todos.
Es increíble pensar que la pobreza es sólo una de las infinitas realidades que podemos crear y es increíble cómo ha metido sus raíces en cada uno de nosotros. Es normal que haya gente pobre, es algo que la gente cuenta como una parte normal de la sociedad. Cuando en realidad muchos de los problemas son debidos a nuestro apoyo al sistema dominante de poder.
Pienso que Nicaragua me ha demostrado que la gente del mundo es la misma, quiere estar segura, amada y tener un sentido de pertenecía. Y si pudiéramos darnos cuenta de las razones por las cuales tomamos decisiones y críticamente entender el sistema de poder, podríamos crear una realidad mejor para este mundo.