El transporte en Managua, Nicaragua no es nada comparado con el transporte en Houston, Texas. En Houston cada familia tiene un coche para ir de un lugar a otro. En Managua y el barrio donde vivo la mayoría de las familias no tienen un coche. Las familias dependen en gran medida de los autobuses y los taxis o andan a pie. He caminado todos los días 30 minutos para llegar y regresar de la Universidad Centroamericana. A la comunidad no le importa caminar de un lugar a otro, además es un buen ejercicio.

A mí me encanta caminar de un lugar a otro porque me mantiene saludable. Sin embargo, es muy caliente y soleado constantemente. También es muy húmedo en Managua, lo que hace que se sienta más caliente. Aunque yo soy de Texas y el calor y la humedad son casi lo mismo o peor, cada lugar tiene aire acondicionado. Nunca he sentido el impacto del calor como lo he experimentado en Managua. Me gusta caminar con un propósito de un lugar a otro, pero el calor es a veces insoportable.

Tomar el autobús es otra historia completamente diferente. No sólo esta extremadamente caliente afuera, pero el autobús está lleno. Apenas cabe la gente, pero el bus se sigue llenando. No me gusta viajar en el autobús, pero es más rápido que caminar. De hecho mis compañeros y yo tuvimos que viajar en el autobús de camino a la playa la semana pasada por una hora y media. Fue una de las experiencias más extrañas para todos. Nos tuvimos que quedar parados todo el tiempo porque no había lugar para sentarnos, y no teníamos idea cuándo el próximo autobús iba a llegar. Los primeros 30 minutos habían vendedores subiendo y bajándose del autobús vendiendo agua, chuchería y artículos de aseo. Sin embargo, es una parte de lo que es normal en esta sociedad y una nueva experiencia.

Viajar en el taxi es probablemente la forma más fácil y más valiosa de transporte. Sin embargo, no hay ninguna calle que tenga nomenclatura. En verdad todo el mundo dice simplemente cerca de este edificio o esa estatua. Como se puede imaginar que para mí es una cosa muy difícil de acostumbrarme. Constantemente necesito ayuda explicándole a un taxi donde estoy tratando de ir. Pero lo bueno es que aquí los taxis conocen muy bien la zona.

Creo que la confianza en el transporte público es una parte de la cultura. Nicaragua es una nación que aún está en desarrollo y se está recuperando de una revolución. La cultura valora mucho el medio ambiente. Esta conciencia proviene de sus raíces indígenas y de vivir de la tierra. Aunque estoy muy acostumbrado a tener un coche, aprecio el fuerte enfoque en el transporte público. Esto ayuda a proporcionar una mejor calidad al aire y una población más saludable.