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            Ya que tengo un poco más de una semana viviendo en Nicaragua, he aprendido mucho. Como resultado, he estado revisando mis notas de clase y las muchas observaciones sobre cultura acompañadas por reflexiones personales en mi cuaderno. Lo que he notado es que escribo notas y pensamientos en frases largas y completas en lugar de palabras cortas. No sé por qué he decido escribir de esta manera, pero creo que es una manera de hacer lo más que yo pueda con cualquier situación. Nunca he sido una persona quien observa pasivamente. Entonces, dentro y fuera de mi casa, he tratado de documentar cada momento de importancia en Nicaragua. Sin embargo, es un esfuerzo difícil porque solo tengo dos ojos, dos orejas y una boca. A veces me limito por mi propia imaginación y mis prejuicios, pero también trato de usar ambas para entender el momento presente. Por ejemplo, cuando llegué a Nicaragua y nosotros íbamos hacia la Casa San Juan desde el aeropuerto, quería tomarle fotos a cada mural que veía en la calle. Sin embargo, no pude. En ese momento lo sentí como una oportunidad perdida.

            Pero poco después me di cuenta de que iba a tener muchas más oportunidades para documentar mis aventuras en Nicaragua. Iba a aprender más si me daba la flexibilidad de vivir cada momento con otras personas. Entonces empecé a escribir en mi cuaderno de observaciones culturales solo después que el día se había acabado. Hasta ahora, ha sido más eficaz. Además, todavía tengo tres meses para vivir en Nicaragua, lo que es bastante tiempo. Quiero a mi familia en la Colonia Máximo Jerez también. Mamita me trata como si yo fuera su propia hija, y Luis y Jorge, quienes son los nietos de ella, son mis hermanos preferidos. Ellos siempre salen de su manera para hacerme sentir cómoda en la casa. Jorge, como líder de un movimiento estudiantil en la UNI, ha tenido largas y profundas conversaciones conmigo sobre la historia política de Nicaragua. El es tan inteligente que algunas veces, no puedo creer lo afortunada que soy de vivir con él. En este mismo sentido, me he fijado en cómo los jóvenes aquí se involucran en el gran discurso político. Están bien versados en asuntos políticos en el país y hasta en los EE.UU, y hasta tienen opiniones firmes acerca del futuro de su país. El consenso parece ser que aunque Nicaragua es un país libre hoy, la gente teme que el presidente Daniel Ortega es un caudillo. No sé si estoy de acuerdo con este sentimiento, pero entiendo que este problema no es único en Nicaragua. Desafortunadamente, es un miedo a través de toda América Latina.

            Además, Nicaragua es un país muy pobre. Antes de llegar, yo estaba esperando ver lo que ya yo he visto aquí. Como una inmigrante de la Republica Dominicana, he vivido y visto la pobreza en las dificultades de la familia que tengo en mi país. He tenido que aprender a entender mi privilegio como una ciudadana americana o una “gringa” en Nicaragua aunque me identifico como latina. No mucha la gente que puede decir que ha tenido la oportunidad de realizar investigaciones y vivir gratis con una familia nicaragüense en Managua. Verdaderamente es un gran privilegio estar aquí. Aunque todavía no he realizado mi idea para mi proyecto final o “ISP,” ya sé que quiero incorporar los artes visuales a lo largo de mi proyecto. Soy apasionada de cada forma de arte y me considero una artista y escritora. Tengo la intención de practicar mis habilidades aquí porque no lo he hecho en mis estudios en los EE.UU.

            Finalmente, estoy feliz de estar en Nicaragua. Ya sé que me va a doler irme de este país tan lindo. Estoy tratando de formar relaciones cercanas con otras personas sabiendo que planeo continuar estas relaciones incluso estando en los EE.UU. Sé que va a ser difícil pero es la única manera para sacar el máximo provecho de mi tiempo aquí. En lo que respecta a la nostalgia, no lo siento ahora mismo. Creo que esto tiene mucho que ver con el hecho de que no me estoy poniendo en contacto con mi familia frecuentemente o usando el Facebook. Aunque mi madre quiere literalmente hablar con migo cada hora, sé que no puedo hacerlo. Ya que estoy en Nicaragua, no puedo estar pensando en la vida que dejé en los EE.UU. Hasta el nueve de diciembre, esto es lo que quiero.